11-01-06
Sobre la mirada periodística
Las crónicas de los periodistas con respecto a los movimientos de los políticos abona el alejamiento de la política de la mesa de discusión.
Todo movimiento en la administración pública es analizada más desde el ojo de un chimentero que desde el ojo de un analista político.
Es cierto que las pujas personales, incluidos los malos humores, las malas espinas, las minas y tipos compartidas/os que debe haber, inciden en la vida política.
Pero el periodismo, sin dejar fuera esas percepciones, debe centrarse en las ideas, en la política.
Un ejemplo es el tratamiento periodístico del reemplazo del titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Rubén Torres por el funcionario porteño Héctor Capaccioli.
Las crónicas dicen que el primero es hombre de Ginés González García, ministro de Salud. El segundo, hombre del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quién según estos movimientos resultaría fortalecido.
La cuestión es que de fondo hay un debate de ideas, por un lado y por el otro una evidente acumulación de poder.
Resulta que el ministro de Salud cree que el superávit del PAMI debe ser utilizado para fortalecer el sistema de salud privada, mientras que el jefe de gabinete opina lo contrario.
El otro tema de fondo, el de la acumulación de poder y la utilización de él no sólo tiene que ver solamente con el papel del Alberto Fernández, sino que hay más.
Rubén Torres fue monitoreado por la Presidencia y de ese análisis le detectó que priorizaba algunas obras sociales en detrimento de otras. Con esta noticia es correcta la sustitución. Pero lo que más molestó, y esto tiene que ver con la acumulación de poder y la utilización del Estado para beneficios que no son ciudadanos, es que las obras sociales relegadas eran justamente las kirchneristas y las más beneficiadas duhaldistas, fondos que se pudo saber fueron utilizados para la campaña electoral del pasado mes de octubre.
Entonces, si damos vuelta las noticias, veremos que la pirámide de sentido estaba invertida. Esto no tiene que ver con un diseño innovador del periodismo sino con una mirada pobre sobre la realidad política que nos gobierna.